Alimenta Acoge Abriga
La idea es esta, que no deja de ser romántica: alimenta, acoge, abriga. AAA.
Líneas básicas: Alimenta es seguridad alimentaria y comunidades autosostenibles – (huertas comunitarias, sistemas de información y organización comunitaria), acoge, brinda techo, parte del desarrollo de la sociedad (movilidad, aire limpio, saneamiento y salud pública) y abriga en referencia a la industria y el comercio, ciencia, arte y tecnología además de los sistemas de servicio públicos y privados.
Estos factores o variables nos llevan a pensar en ciudades inteligentes y más allá en territorios inteligentes comprendiendo la ciudad, el campo y las zonas de protección ambiental.
CORRESPONSABILIDAD
Esta es la HISTORIA que queremos contar.
CIUDAD TERRITORIO GEODEMOGRAFÍA
Las ciudades y sus territorios se enfrentan a nuevos retos, a nuevas formas de interacción social y de interacción con su medio, con la naturaleza, sobre todo. Han surgido nuevas prioridades. Mejor dicho, se han hecho evidentes esas prioridades, más evidentes. Nos encontramos de frente con problemas y oportunidades: movilidad y aire limpio, salud pública, seguridad alimentaria, ciudades y territorios inteligentes y nuevas formas de interacción social más respetuosas con el entorno. Entornos que a su vez deseamos sean protectores. Nos toca anticiparnos, ser creativos y empáticos.
Escucha la naturaleza
PHYGital
Innovación social y tecnológica
Asumimos lo aprendido con lo digital, con la tecnología y, sobre todo hoy, especialmente hoy, valoramos la naturaleza. En PHYGital armonizan lo físico, la tierra, el mundo que nos rodea, nos maravilla y sacude y lo digital a donde hemos llegado con lo creativo, el mundo de las ideas, nuestra capacidad para inventar y hacer cosas.
Emprender para algunos serán, son de hecho, batallas épicas por la justicia o la igualdad o soluciones simples para necesidades básicas. Para otros inventos, soluciones poderosas buenas y útiles para impactar y quedar en recuerdos. Para otros el emprendimiento es ellos mismos. Así, con edificios y entramados en la cabeza, números esforzadamente llevados, despeñaderos y aguas dulces en la realidad, finalmente emprender termina siendo vivir.
Desde la simpleza de la etimología emprender se reduce tan solo a “hacer cosas”.